Cerca de 300 líderes hispanos se reúnen en Texas para celebrar una fe que sigue adelante y nada la detiene
Cerca de 300 líderes episcopales hispanos de todo Texas se reunieron este verano en Camp Allen para participar en la Conferencia de Liderazgo Hispano de la Diócesis de Texas, uno de los encuentros diocesanos más grandes de La Iglesia Episcopal dedicados a la formación de líderes hispanos. La conferencia también marcó el 40.º aniversario del ministerio hispano en la diócesis.
Bajo el lema “La fe sigue, nada la detiene”, el encuentro fue una celebración de la obra que Dios ha realizado durante cuatro décadas a través de personas, congregaciones y líderes que han respondido al llamado de servir a las comunidades hispanas en Texas. Hoy, la diócesis cuenta con 18 congregaciones de habla hispana activas y más de 2,200 personas participando cada domingo en la vida de estas comunidades.
Durante la conferencia, los participantes reflexionaron sobre la fe como una fuerza capaz de cruzar fronteras, sanar heridas y crear espacios de pertenencia. El Rvdo. Canónigo David Ulloa Chávez invitó a los asistentes a mirar más allá de las divisiones que muchas veces separan a las personas. Recordó que el Evangelio nos llama a reconocer la dignidad del prójimo, especialmente de quienes viven procesos de migración, cambio o desplazamiento. “La transformación no es un destino, es un camino”, compartió, animando a los líderes a mantener el corazón abierto a lo que Dios sigue haciendo en medio de las comunidades.
La Rvda. Yuriria Rodríguez, educadora y reconocida líder de música sacra en América Latina, reflexionó sobre el papel de la música, la humildad y el amor en la formación cristiana, recordando que la fe se transmite no solo con palabras, sino también a través de la belleza, la escucha y el servicio.
Por su parte, Jeroham Meléndez, coordinador de la Red Hispana Anglicana y fundador de una comunidad de fe en Montreal, destacó la importancia de ayudar a las personas a reconocer el valor de su propia historia. “Las comunidades se fortalecen cuando las personas descubren que sus experiencias, su cultura, su fe y sus dones tienen valor y forman parte de su vocación”, afirmó.
La conferencia concluyó con las reflexiones del Rvdo. Andreis Díaz Dorta, vice rector de Christ Church en la Diócesis de Florida, quien recordó que evangelizar comienza cuando aprendemos a mirar a las personas como Dios las mira. En un mundo marcado por la soledad, las dificultades económicas y los desafíos que enfrentan muchas familias migrantes, invitó a los participantes a reconocer el amor de Dios presente en cada historia humana.
La Diócesis de Texas agradece profundamente a todos los conferencistas, líderes, voluntarios y participantes que hicieron posible este encuentro. Su compromiso continúa formando nuevas generaciones de líderes y fortaleciendo comunidades donde la fe sigue creciendo, el amor sigue transformando vidas y nada puede detener la obra de Dios.