Continuamos juntos caminando con Cristo.
El 23 de septiembre de 2023 participé en el retiro piloto Walking with Christ (Caminando con Cristo), junto con congregaciones de habla inglesa y de habla hispana. Fue un encuentro de un día para fomentar la colaboración entre iglesias y compartir recursos humanos y financieros. Su propósito era promover la renovación espiritual y el discipulado intencional mediante un ministerio liderado por laicos y apoyado por el clero. Nunca imaginé que sería el comienzo de una experiencia capaz de fortalecer los lazos entre nuestras iglesias de Houston y de Austin y de enseñarnos a caminar y a servir juntos.
Con el tiempo, Caminando con Cristo se convirtió en una parte importante de mi vida de fe. He participado como oyente, como integrante del equipo de planificación y como director laico. Cada etapa me ha dejado una enseñanza distinta. He aprendido a escuchar con atención, a colaborar con personas de otras congregaciones y a tener paciencia cuando nuestras maneras de pensar o de trabajar son diferentes. También he crecido como discípulo mediante la oración, el estudio de la Palabra y el servicio.
Llevar esos pilares a mi congregación no siempre ha sido fácil. Formar discípulos requiere constancia, apertura y disposición para aprender juntos. Cada desafío ha sido una oportunidad para confiar más en Dios y recordar que no caminamos solos. La hermandad que nació en aquel primer retiro nos ha sostenido y animado a compartir este ministerio.
Por eso, recibir la invitación para llevar Caminando con Cristo a Costa Rica fue motivo de profunda alegría. Era una oportunidad de compartir lo que habíamos recibido por gracia. Desde nuestras primeras reuniones virtuales, pudimos ver el compromiso de los directores laicos costarricenses y su disposición para responder a este llamado a replicar el retiro en sus respectivas diócesis.
Al llegar a Costa Rica, nos recibieron con una hospitalidad que nunca olvidaré. Conocer personalmente a quienes antes habíamos visto en una pantalla hizo aún más especial la experiencia. Escuchamos historias de fe, amor y resiliencia. También conocimos los sacrificios que algunas personas hicieron para asistir al retiro, especialmente quienes viajaron lejos o atravesaban momentos difíciles. Su respuesta generosa me conmovió y me recordó que seguir a Cristo implica dar pasos de fe, incluso cuando el camino es difícil.
Este viaje también me permitió compartir más de cerca con mis compañeros de Houston. El trabajo y las conversaciones fortalecieron nuestra amistad y hermandad. Conocer a nuestros hermanos y hermanas de Costa Rica, unidos por la misma fe y con experiencias de vida distintas, abrió aún más mi corazón. Regresé a casa agradecido. Llevo conmigo el cariño, la calidez y el espíritu de «Pura Vida» de nuestros hermanos y hermanas costarricenses. También llevo el deseo renovado de ser un mejor discípulo de Jesús y de acompañar a otros en ese camino. Confío en que Dios seguirá abriendo puertas para compartir este ministerio donde Él nos llame.
Lo que comenzó como un retiro piloto sigue dando fruto. Seguimos caminando con Cristo y llevando su amor al mundo, con la esperanza de que otros encuentren en Él la fuerza y la alegría para seguir adelante.
Mauricio Umaña.
Predicador laico de la Iglesia Christ the King.