DOMINGO DE UN LLAMADO PARA ALIMENTAR A QUIENES TIENEN HAMBRE
2 de agosto de 2026 (si tu congregación no puede reunirse en agosto 2, puedes escoger otro domingo)
Un día. Una comunidad. Una sola voz.
Cada día, millones de personas en Texas dependen de programas de asistencia alimentaria para llevar comida a sus hogares. Como personas de fe, tenemos el llamado de no solo cuidar a nuestro prójimo, sino también de apoyar los sistemas que ayudan a nuestras comunidades a salir adelante.
El 2 de agosto, invitamos a tu iglesia a unirse a congregaciones de todo Texas en un domingo especial dedicado a construir un futuro en el que ninguna familia tenga que preguntarse de dónde vendrá su próxima comida.
El sermón, las lecturas y la guía de conversación se centrarán en una pregunta:¿Qué significa alimentar a nuestro prójimo hoy?
Juntos, apoyaremos a SNAP, reflexionaremos sobre cómo nuestra fe nos llama a responder y exploraremos lo que cada congregación puede hacer para generar un cambio duradero para las familias de nuestro estado.
QUÉ: Un servicio dominical especial enfocado en apoyar a las personas que enfrentan necesidad alimentaria.
CUÁNDO: Domingo, 2 de agosto de 2026.
DÓNDE: En tu iglesia. Cada parroquia realizará su propio Domingo de Un llamado para alimentar a quienes tienen hambre.
QUIÉNES: Todas las congregaciones de la Diócesis Episcopal de Texas.
CÓMO PARTICIPAR: Firma la card, Asiste al servicio, invita a familiares y amigos a escuchar el sermón y conéctete con tu comunidad.
¿Por qué es importante?
El Domingo de Un llamado para alimentar a quienes tienen hambre es una oportunidad para informar a nuestras congregaciones sobre el papel esencial que desempeña SNAP, el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, en la alimentación de las personas que enfrentan hambre en Texas.
SNAP proporciona aproximadamente el 90 % de la asistencia alimentaria en nuestro estado, mientras que las congregaciones, las despensas de alimentos y los bancos de alimentos proporcionan alrededor del 10 %.
Ese 10 % llega a algunas de las personas más vulnerables, por lo que la labor de nuestras comunidades de fe es indispensable. Sin embargo, no podemos cubrir por nuestra cuenta una reducción en la asistencia proporcionada por SNAP.
Necesitamos que quienes toman decisiones se unan a nosotros para garantizar que SNAP continúe cumpliendo su función esencial en la seguridad alimentaria de las familias de Texas.